Noticias
por
D. Joaquín Matas
Notario público,
Miembro correspondiente de la Sociedad
Agrícola, Científica y Literaria de los
Pirineos Orientales (Francia)
OLOT
Imprenta y librería de Juan Bonet
1905
[...] y fango para agarrar sus patas los mulos que traen carbón.
Casi al límite norte del territorio del señorío se encuentra el paso llamado den Roca, lugar sorprendente por los altísimos despeñaderos que lo forman. Parece —y así está indicado— que, por un esfuerzo de la naturaleza, se resquebrajó una enorme montaña de roca para dar estrecho paso a la ribera, quedando a poniente un peñasco inaccesible, sobre el que se construyó el Castell s’Espasa (castillo de la Espada), cuya forma tiene la roca que sirve de base al castillo. A él solo se sube, con gran dificultad, por la parte de poniente.
A su pie se ven las ruinas de una casa, cuyos asientos de las vigas se distinguen en la roca; y, al otro lado del castillo, hay un pequeño espacio que puede cultivarse. Queda a oriente una grandísima peña casi vertical que, a unos cincuenta metros del cauce, tiene la boca de una gran cueva, excavada dentro de la roca, a la cual se entra rodeando la montaña y aprovechando un peligroso escalón.
Y viene la tradición y dice que el castillo s’Espasa, muy antiguamente poblado, tenía a su pie un convento de monjas, quienes tenían su huerto al otro lado del castillo. Frente a él había la cueva que aún llaman del Bisbe; este, al rezar misa, tocaba una campana, cuyos soportes todavía se ven a la entrada de la cueva, y las monjas la oían sin moverse de la casa. Lo cual es muy verosímil, porque la distancia entre una y otra parte es muy corta, aunque para visitarse necesitasen andar un par de horas.
Respecto a la cueva del Bisbe, me aseguró mi amigo, el párroco de Telaxá [lectura dudosa], Rdo. D. José Puigdevall, haber tenido a la vista un pergamino en que se relataba haber sido confinado en dicha cueva un obispo de Perpiñán, quien concedió a la iglesia de Telaxá el poder tener Sacramento de la Eucaristía, de que antes estaba privada.
Grandioso e imponente es el espectáculo de dichas montañas, con sus caminos imposibles, sus ecos que ensordecen y sus bloques y rocas desprendidos de lo alto, que yacen blanquecinos como gigantes derribados al fondo del valle.
Los habitantes del país, para llevar a sus difuntos al cementerio, se ven obligados a colgar el féretro de una barra que toman sobre el hombro por cada extremo, y así salvan el camino que les conduce a tierra sagrada donde depositarlos.
Quizá, para señalar mejor la existencia de este señorío, aislado o separado dentro del Condado de Besalú, se encuentra en la frontera de oriente, al otro lado de la ribera de Borró, una torre que lleva este nombre, al lado del camino real de Besalú a Olot, cuyas ruinas mira actualmente el grande y único ojo de un puente de la nueva carretera provincial de Gerona, construida allí cerca.
Dicha torre fue vendida en 1350 por deudas del militar, su dueño, Sr. Vilaret, describiéndola así:
La casa, estadio o fortaleza llamada de Borró, con el puig o montecillo sobre que está construida, y con el suelo, fundamentos, paredes, puertas, sobrepuertas, torres, fortificaciones y municiones suyas; [...] y dichos molinos y tierras; [...] sus entradas y salidas, sus árboles, bosques, pastos y dehesas para cazar y pescar, etc., etc.
Con largas explicaciones que le atribuyen gran importancia.
Y, al ver la minuciosa explicación de sus pescas, molinos, pozos, caminos y cercados, uno debe exclamar: ¡cómo han cambiado los tiempos! Pues no solo los objetos de tanta estimación y cuidado de nuestros antiguos catalanes van a desaparecer por completo, sino hasta la memoria de haber existido. Sírvame de disculpa para relatar cosas pequeñas la veneración que se merecen y el deseo de inspirarla a los demás, porque forman parte de nuestra patria y de nues[...]
Formaban el territorio del señorío los que componen las tierras de los mansos de Salas, Tortellá, Monteya, Gitarríu, Sadernas y Entreperas.
Manso Sant Andreu: existía al menos ya en 1395 y lo renunciaron a favor de Rogert de Malart en 1414. Ha desaparecido.
Manso Aspre: existía ya en el año 1384.
Manso Ballúrs, hoy Ballús. Ha desaparecido.
Manso Baníls: consta ya en 1385 y recogió las tierras del manso Sant Andreu, en las cuales había hasta los últimos tiempos la capilla de San Andrés de l’Heura, cuyo santo titular se trasladó a la iglesia parroquial de Salas.
Se redimió de servidumbres al Sr. Gisperto de Malart en 1452, mediante el pago de 3 sueldos anuales por Navidad y salvado el dominio directo para el castillo. El precio de la redención fueron 100 florines de oro de Aragón. Debían pagar, además, por cada hombre o mujer que entrase en la casa por matrimonio, 7 sueldos.
El Sr. Joanot de Malart le redime de todo derecho debido al castillo por el manso Sant Andreu, por 15 libras y 4 sueldos, en 1545, salvo un dinero de censo anual por la directa señoría.
Con todo, en 1600, Jaime Baníls, señor útil del manso y del de Sant Andreu, confiesa a Carlos de Alemany y Jerónima Juan de Malart, del castillo de Salas, que son sus hombres propios los habitantes de dichos mansos; que les deben sacramento y homenaje; y por los malos usos[^1] les prestan 3 sueldos de censo; por los malos usos del manso Sant Andreu, 2 sueldos; por todos los demás derechos del mismo manso, 20 sueldos; por todos los demás derechos del manso Bañíls, 50 sueldos, que se habían cedido al beneficio de Corpus Christi de San Vicente de Besalú y al mismo beneficiado [...]
[...] la otra tercera parte para el Sr. del castillo de Salas, al cual no se debe laudemio[^2] por ser señor jurisdiccional y estar abolidos entonces tales derechos.
En sus tierras hay el Codol Gros, el Codol de la Font y la Balma, nombres terminales de mucha antigüedad.
Manso Ceravosa de Sa, que antes fue Bautiná: existía ya en 1374. Reducen todos los derechos del castillo, hasta dejarlos en solo 4 sueldos, Ramón, en 1376, y Jacmeta y Gisperto de Malart en 1448.
Manso Boigues o Puig de Sexá: existía en 1316. El Sr. Ramón de Malart vende en 1370 cuatro jovas de bueyes, ocho jornales de hombre y cuatro canadás, que le correspondían por ser señor de la Forcia de Sexá, por precio de 20 libras barcelonesas. En el año 1432 renuncian el manso a Jacmeta de Malart, por ser inútil y dañosa su posesión.
Manso Boschs: existe ya en 1399, y en este año lo redime el Sr. Roger de Malart de censos, tascas[^3] y de todo derecho, sin que conste el precio. Se firma en la era de dicho manso ante Pedro Boxeda, notario de Salas, a favor de Margarita, consorte de Juan Costa, su poseedora.
Manso Cabissó: ya se ve en el año 1300. Lo permuta y entrega el Sr. Pedro de Cornellá al capellán de la capilla de Salas.
Existe la tradición de que en terrenos de este manso un buey cabeceando, y llamado Cabissó (cabezón), halló escondida la imagen de San Martín; y, al querer conducirla a la iglesia, no quiso moverse de los terrenos de dicho manso, que actualmente se llama Sabater, y allí hubo de construírsele una iglesia y se llamó San Martín de Cabissó.
Lo cual está conforme con los datos que dan los documentos, por los que consta que dicho pueblo se llamó antes San Martín de Cabissó y después de Salas.
Dulcia de Cabissó, que habitaba en 1300 y pertenecía al castillo, pasó a ser de pertenencia del capellán de la iglesia de Salas. El manso Cabissó desapareció siglos ha.
Manso Caboch: ya existía en 1245, y Pedro y Ermesendis lo dieron a su hija María en matrimonio con Pedro Serradell de Monteya, salvo el derecho de los señores de Salas: Inés de Cartellá y Ermesendis de Ampurias, Guillermo de Soler y Bernardo Seguí. No existe ya actualmente. El marido aporta 30 sueldos de dote [lectura interpretativa].
Manso Casáls: ya existía en 134[ilegible], en que el Sr. Pedro de Cornellá lo redime a Guillerma, hija de Pedro Casáls de Sexá, y la hace libre de todo señorío por precio de 4 sueldos y 8 dineros de terno.
Manso Casadevall: existe en 1365. Estaba agregado al antiguo manso o forcia de Xexá, que dio nombre al vecindario. Pagaba 7 sueldos por Navidad por derechos de hombres y mujeres, que representaban todas las servidumbres personales de hombres y mujeres, o sea todos los malos usos.
Manso Casella: existía en 1365 en el vecindario de Sexá o Xexá. Los derechos del señor fueron vendidos y reducidos por Ramón de Malart en 1370; y cuantos quedaban —o sea, 6 sueldos, 5 gallinas, 1 cuartera de trigo y una mitgera de avena a medida de Besalú— los vendió el Sr. Juan de Malart por 24 libras en 1559.
Borda de Comba: existe en 1296. No puede precisarse en qué pueblo radica; pero sí que pertenece al señorío de Salas, pues lo salvan sus dueños, Lorenzo Pujolet y Perpiñana, su mujer, de la parroquia de San Vicéns de Pricipí, al donarla en matrimonio a su hijo Guillermo, que se casó con Barcelona Comba de Gitarríu, por lo que parece radicar en Gitarríu.
Manso Concas: existe en 1342; y Ramón de Concas reconoce a Roger de Malart que su manso le pertenece y que su mesada de Concas corresponde al Prior de Panissars, y que prestaba al castillo de Salas dos mitjanas de avena, un mayal de vino a la tina y a cada uno catorce huevos y un huevo de batllía[^4]. Desaparece en 1383. Ya no existe.
Manso Costa: existe en 1310 en el vecindario de Sexá. Se vendió después, en 1370, a Pedro Boigues y se agregó al manso de este nombre. Pagaba al castillo la tasca, tercera parte de calcatura de pan[^5], tasca de vino y 4 dineros de censo por Navidad.
Manso Cruanyas: existía en 1339. Prestaba dos tascas de pan y vino. Se le redujeron las cargas por Jameta y Gisperto de Malart en 1448. Con este manso se agregaron las ruinas del manso Bautina.
Manso Dalmau: existía en 1516, cuyo dueño era Rafael Dalmau.
Manso Esplugas: existía en 1342 en el vecindario de Sexá. Pedro Esplugas se confiesa hombre propio y sólido, con su prole, del señor de Salas, Pedro de Cornellá. Jameta, señora de Salas, le eximió de prestaciones de hombres y mujeres por diez años, y después de ellos debía pagar por hombres, mujeres y servidumbres (malos usos) 2 sueldos por Navidad y 3 sueldos si el dueño no tenía hijos.
El dueño, Juan, requirió en 1535 a Magdalena Malart, señora del castillo, para que le devolviese el manso Cadavall, por estar agregado al manso Xixá o Sexá, que él había comprado, y lo consiguió.
Se vendió dicho manso por 6000 libras barcelonesas en 1826. Salvo la señoría.
Manso Fábrega: existía en 1365.
Manso Font: existía en 1367. Ramón de Malart lo disputó al baile del castillo, que pretendía ser suyo. Roger Malart redujo los derechos que cobraba el castillo a 10 sueldos en lugar de los 50 que pagaba de censos. Se llama stadium en 1433. Tuvo agregado el manso Lladó, ya desaparecido. Se vendió el manso Font en juicio ejecutivo ante la Curia de Salas y su juez Martirián Bonacasa por 412 libras barcelonesas. Salvo la señoría.
Manso Frigola: existía en 1376. Ramón de Malart redujo los derechos que lo afectaban en dicho año, así como respecto de otros varios mansos de Salas y Tortellá.
Manso Gironell: existía en 1331. Establecido por Roger de Malart por censos de 18 sueldos anuales, mitad por San Pedro y mitad por Navidad; 5 sueldos por Navidad por entrada de hombres y mujeres; tasca de cosecha de pan y vino. Tierras de este manso estaban afectas al beneficio de la capilla del castillo.
Manso Guixer: existía en 1295. Confiesa Montserrat Guixer a Carlos y Jerónima, señores de Salas, en 1600, que presta por su manso dos mitgeras de avena, un mallal de vino, un sueldo y dos gallinas.
Manso Guixeras: existía en 1411. En este año el veguer de Besalú le impuso una multa de 15 sueldos, suponiendo que pertenecía al rey; pero Roger de Malart lo reivindicó para el castillo de Salas, puesto que el juez sentenció revocando la multa ab so de trompeta. Se vendió en 1735 a Francisco Pujol por 1425 libras. Salvo la señoría del castillo de Salas.
Manso Humbert: en 1272, en el vecindario de Sexá. Prestaba tasca de pan, vino y aceitunas; tercera parte de calcatura de pan y 6 dineros de censo por Navidad. Lo establecieron Guillermo y después Poncio de Sexá, militares, con su mujer Inés, a Arnaldo y Bernardo, en dicho año y en 1310. Entonces aún no correspondía al señorío de Salas, al que pasó luego.
Manso Jonquerol: existía en 1345. En 1404 fue absuelto y redimido en la persona de Inés, hija de Pedro Jonquerol, que era mujer propia de Roger de Malart, por precio de 2 sueldos y 8 dineros; y Jacmeta, viuda de Malart, redujo todas las cargas a media tasca de pan y vino. Más tarde pagaba 20 sueldos por entrada de hombre o mujer en matrimonio. Está en el vecindario de Sexá.
En 1543 prestó solemne homenaje a Juan de Ma[ilegible], por mano de su hermano Jerónimo, su apo[ilegible].
Se cuenta que un representante de esta casa mató al último señor de Salas, que pretendía tener el llamado sexto mal uso o derecho de pernada con la mujer de aquel.
Manso Lombert o Llombert: existía en 1316, del vecindario y entonces señorío de Sexá. Lo redimió por 10 libras Ramón de Malart en 1373, en las personas de Miguel, su mujer Inés, Bernardo, su hijo, y su prole; mas se reservó a Arnaldo y Guillermo, otros hijos suyos, que quedaron sin redimir.
Prestaba una gallina de censo por San Miguel, 2 sueldos y 5 dineros por Navidad, y tasca de pan, vino, aceitunas, lino, cáñamo y demás. Prestaba un cuartán de trigo a la capilla del castillo.
Este señorío de Sexá pasó al señorío de Salas por venta, y tenía además de muchos mansos y tierras un hospital.
Manso Lledó: existía en 1548 y mucho antes. Se agregó al manso Font por Juan de Malart; se restituyó por reventa a Jerónima Juana de Malart, en 1592, y aún existía en 1634. Se ignora cuál fue su situación.
Manso Magencás: existía en 1298. En este año se redimió por Pedro Coll, militar, su dueño y señor, a favor de Beatriz, hija de Ramón Magencás de Vall, y su prole; precio: 7 sueldos y 8 dineros. En 1367 ya pertenecía al señorío de Salas.
Manso Massán: en 1412, Roger define a Beatriz, hija de Ramón de Castlá, o a su hermano Alfonso, y a quien corresponda, por todos los foriscapios[^6] que hubiere. No hay actualmente memoria de este manso.
[^1]: Malos usos: cargas y servidumbres feudales personales, frecuentes en la Cataluña medieval.
[^2]: Laudemio: cantidad pagada al señor por la transmisión o venta de una finca sujeta a dominio señorial.
[^3]: Tasca: prestación o renta señorial, a menudo en especie, sobre cosechas.
[^4]: Batllía: probablemente tributo o prestación ligada a la jurisdicción del batlle (bayle).
[^5]: Calcatura de pan: lectura dudosa; probablemente una carga o participación señorial sobre la producción cerealista o la trilla.
[^6]: Foriscapio: derecho o penalidad feudal relacionado con transmisión, abandono o pérdida de tenencia.